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EL MINISTRO NADAL TOMA EL CONTROL DEL SEGUNDO DIVIDENDO DIGITAL
14/11/2016
El ministro Álvaro Nadal será, a partir de ahora, el nuevo interlocutor de las cadenas de televisión con el Gobierno de Mariano Rajoy. El nuevo titular de Energía, Turismo y Agenda Digital, afín a la vicepresidenta, irrumpe en un terreno dominado y controlado hasta ahora por su 'jefa'. Y lo hace en calidad de responsable de esa nueva área denominada agenda digital y que incluye las competencias que antes desempeñaba José Manuel Soria en Industria. En definitiva, toda la regulación que afecta al sector de las telecomunicaciones y a la aplicación del tercer dividendo digital programado para 2020 y que las cadenas de televisión quieren retrasar todo lo que sea posible. También el debate todavía no cerrado sobre la posible vuelta de la publicidad a RTVE como forma de financiación o que se abra más la mano en materia de los patrocinios televisivos de la pública.
El sector, a través de Uteca, la patronal que agrupa a los dos grandes grupos de televisión, Mediaset y Atresmedia, y a los nuevos canales surgidos en la TDT, está pues a la espera de que Nadal dé a conocer el futuro organigrama de su departamento y el nombre de quien estará al frente de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones. Un puesto que, hasta ahora, ha desempeñado Víctor Calvo-Sotelo pero que todavía está por nombrar en un futuro Consejo de Ministros.
Entre los nombres que se barajan en medios del sector está el de Alberto Rodríguez-Raposo, hasta ahora director general de Telecomunicaciones y un perfil que está en las antípodas de lo que los grandes grupos de televisión desearían, pues no guardan una buena opinión de su gestión durante la pasada legislatura. Después de trabajar en la empresa Alcatel España, Raposo ocupó diferentes puestos en la Dirección General de Telecomunicaciones. En 2001 fue nombrado director general de la Entidad Pública Red.es y, posteriormente, vocal asesor en el Gabinete de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y en la Comisión Nacional de la Competencia.
La mediación de los medios con el Gobierno no es un asunto perfectamente reglado a nivel sectorial. Así que, sin detrimento de las relaciones al más alto nivel que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría o el propio Mariano Rajoy puedan trenzar con los grandes editores y responsables de medios de comunicación, lo cierto es que en la patronal de las televisiones están a la espera de ver el talante y la disponibilidad del nuevo ministro, de quien, en principio, confían que continúe en la senda que ha marcado Sáenz de Santamaría desde 2012.
En las grandes cadenas quieren, sobre todo, estabilidad normativa para que se pueda consolidar en los beneficios de las televisiones la incipiente recuperación económica. Otra de las grandes reivindicaciones para esta legislatura es que se acometa de una vez por todas una adecuada armonización de la normativa audiovisual y que todos los operadores cumplan con los mismos requisitos en materia de limitación publicitaria, calificación por edades y de obligación de financiar a RTVE. Unos condicionantes que hasta ahora asumen las cadenas de televisión en abierto pero que no se aplican al pago o a las nuevas plataformas como Netflix.
Ese es, precisamente, el mensaje que destacó el actual presidente de Uteca, Alejandro Echevarría, durante la última celebración de las jornadas anuales de este 'lobby'. Echevarría no aludió directamente a Netflix, pero su mensaje fue inequívoco. Recordó que las televisiones privadas financian a RTVE desde el año 2009 y que han invertido más de 2.000 millones desde 1999 en la producción cinematográfica. En cambio, “dichas obligaciones difieren de manera ostensible a las exigidas a otros actores”, explicó.
En opinión del sector, el problema de TVE no es un problema de ingresos sino de costes y, por ello, quieren trasladar esa percepción al Ejecutivo
“Por ello, entendemos necesaria una revisión crítica de las condiciones exigidas a las plataformas alternativas de distribución, competidores directos de la TDT en términos de audiencia, adquisición de contenidos y en el mercado publicitario”, añadió.
La otra gran preocupación de las televisiones comerciales gira en torno a TVE. Después de la última sentencia del Tribunal Europeo que avala el actual modelo de financiación, parece poco probable que la publicidad vuelva a La 1 como vía de financiación. Pero la corporación quiere incrementar sus ingresos por el método del patrocinio y una nueva regulación al respecto siempre ha sido vista con recelo por parte del duopolio. En opinión del sector, el problema de TVE no es un problema de ingresos sino de costes y, por ello, quieren trasladar esa percepción al Ejecutivo para ahuyentar cualquier tentativa de volver a abrir la mano con la pública y que esto afecte directamente a sus beneficios. De ahí que el sector aguarde con inquietud la llegada de Nadal y de su número dos a este nuevo terreno de negociaciones.